Estábamos a mitad de la semana escolar, ya solo faltaban unos días para las vacaciones invierno, el profesor habla y hablaba, pero no preste atención a ninguna de sus palabras, estaba muy emocionada, todavía no tengo claro por qué pero algo me decía, que estas vacaciones serian especiales.
Tome una gran bocanada de aire, me encantaba la clase de inglés,
pero necesitaba un descanso después de tanto estudio, meses y meses llena de
trabajos y de pruebas, en momentos pareces que vas a colapsar, pero siempre
llega el día libre cuando menos lo esperas, el hermoso timbre sonó, Sali
disparada al baño, quería mojar un poco mi cara, intentar pensar en otra cosa
que no sea en clases, pero era imposible, estaba en la escuela y era imposible
no pensar en ella.
-hola chicas –dije dedicándoles una sonrisa a mis amigas-.
Estas eran unas chicas diferentes, las mejores amigas que uno
podría pedir, somos como hermanas, nunca nos hemos peleado y tenemos una muy
bonita relación desde que éramos muy pequeñas, la Mari, es una chica muy
sonriente, es muy raro verla triste, y la ale, bueno ella tiene una adicción
por los libros, es muy salvaje, y eso es lo especial en ellas, marcan siempre
la diferencia con su actitud y yo prácticamente daría mi vida por ellas.
-___ (TN), que bueno que estas aquí, tenemos grandes noticias
–dijeron Mari y Ale muy emocionadas-.
-¿ah sí?, la mayoría de las veces eso no significa nada bueno.
-no te preocupes no es nada malo –dijo mari tratando de
tranquilizarme-.
-ok está bien, prosigan.
-lo que sucede –dijo Ale- es que tengo entradas para ir a ver
a Big Time Rush la próxima semana –gritaron-.
-pero no nos dejaran ir si no es contigo –agrego mari-.
-chicas ustedes saben que no me gusta esa banda –me queje-.
-lo sabemos –dijeron a coro- pero sé que tú nos amas y que
harías cualquier cosa por nosotras –agrego Mari-.
-está bien, iré con ustedes, pero debo decirles a mis padres
primero –dije resignada-.
Comenzaron a gritar en mi oído, y se decían lo impresionante
que sería estar en primera fila cumpliendo su sueño, y es verdad, estas chicas
están locas por BTR, desde hace mucho, y que podía hacer yo, ¿negarles que
fueran al concierto solo porque a mí no me gustaba?, por supuesto que no, ¿Qué
clase de amiga seria si hiciera eso?, vale decir que una muy mala, como lo dije
antes amo a mis amigas y daría todo por ellas.
Volví al salón, ahora correspondía matemáticas, y luego nos
iríamos a casa, antes de que tocara del timbre de ingreso a clases, las chicas
y yo acordamos que nos iríamos a mi casa, para decirle a mi madre lo del
concierto, es claro que ella diría que si, siempre lo hace y no creo que esta
vez sea el excepción, confía plenamente en mí, y en mi amigas, sabe que nos
cuidaremos perfectamente bien, estando las tres juntas.
-señorita Morgan, podría responder lo que le eh preguntado –
dijo el profesor con un todo de enfado-.
-em… -intente decir algo pero las palabras no salían de mi
boca- lo siento no estaba poniendo atención –agregue-.
-sí, ya me di cuenta, agradezca que no la mande a la oficina
del director, pero a la próxima no se salva.
-lo siento profesor, le prometo que no habrá una próxima vez -dije
apenada y baje la cabeza-.
Pude notar como su mirada se disipaba y me daba la espalda
para dirigirse al pizarrón y seguir parloteando como momentos antes lo había
hecho, por un segundo lo imagine en un traje de loro haciendo un baile
divertido, quería reír, pero como ya estaba advertida, no podía hacerlo y
además si quería que las chicas cumplieran su sueño, no puedo hacer eso.
Estuve mucho rato pensando en eso, hasta que me di cuenta de
que me encontraba vagando por los pasillos de la escuela, buscando a mis
amigas, ¿cómo ha pasado eso?, ni yo misma lose.
-___ (TN), ¿lista para irnos a tu casa? –dijeron mis amigas
cuando me encontré relativamente cerca de ellas-.
-sí, chicas ya vámonos, quiero salir de aquí lo antes posible.
Comenzamos a caminar, mi casa no estaba lejos, ellas reían,
y se empujaban por la vereda, yo de vez
en cuando soltaba pequeñas carcajadas, estaban realmente emocionadas por lo del
concierto y creo que yo me sentiría igual en su lugar, poco tiempo después me
encontraba abriendo la puerta de mi casa y preguntando si había alguien.
-mama –grite, como por tercera vez, luego lleve mis manos a mi
boca y las chicas me miraron raro-.
-¿Qué te sucede? –dijo Mari preocupada-.
-mi mama hoy se iba de viaje por su trabajo.
-¿Qué? – dijeron a coro- ¿Cómo le diremos? –prosiguió Ale-.
-no se preocupen chicas, yo las llevare a ver a esos chicos,
solo tengo que llamarla –dije y les dedique una sonrisa para que se
tranquilizaran-.
Pasamos una tarde de chicas, viendo nuestras películas
favoritas, haciendo karaoke, bailando, la verdad con estas chicas es
prácticamente imposible pasársela mal, cuando ya se estaba oscureciendo, las
chicas decidieron salir rumbo a sus casas, ya que no quedaban muy cerca de la mía,
luego de eso me quede en el sofá viendo el programa de Big Time Rush en nickelodeon
-para ser jóvenes no eran tan malos actores-. El sonido de mi celular me saco
de mis sueños, mire quien era y note que decía “mama”, conteste lo más rápido
que pude, le conté todo lo de las chicas y
ella enseguida accedió a dejarme ir, con las mismas condiciones de
siempre: “no apagues tu celular”, “no te alejes de tus amigas” y bla bla bla,
mi mama a veces puede ser muy molesta repitiendo mil veces las cosas pero aun
así la amo, un rato más tarde, se despidió de mí y dijo que la esperaban para
un reunión y sin más colgó.
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